San Ramón: Un armadillo en mi calle

28 noviembre, 2016

Ese día, era una mañana muy calurosa, el cielo estaba despejado y el sol muy radiante llenaba de luz, las verdes montañas que rodean el distrito de San Ramón, en la provincia de Chanchamayo en Junín. Era las once de la mañana cuando una mujer muy presurosa, de tez trigueña, agitada y con un pico en la mano irrumpió en la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Selva Central, órgano desconcentrado del SERFOR.

Hasta el segundo piso, se oyó los sollozos de la señora, quien apenas alcanzó a decir ¡lo hemos encontrado! ¡Deben ayudarnos!… está ahí, está ahí, gritaba, muy agitada. ¿Quién? Pregunto Wilman Caso Huamán, el responsable del área técnica de la ATFFS Selva Central, quien salió de su escritorio al oír los gritos.

Hemos encontrado un armadillo, replicó la señora. De inmediato llamaron a Igor Marquéz Rodríguez el especialista en fauna, quien tomó su caja de transporte de animales e implementos de veterinario. Acompañado de dos compañeros, fueron hasta un matorral ubicado a unas cuadras de la oficina.

En el lugar, Igor notó que el armadillo (Dasypus novemcinctus) tenía unas laceraciones en unas de sus patas, al parecer lo habrían dañado mientras cortaban la yerba sin percatarse, que el animalito, había hecho de ese lugar su hogar, o tal vez habría llegado durante la noche para esconderse.

Lo cierto es que los vecinos de la zona, al notar la presencia del armadillo, no dudaron en dar parte a las autoridades forestales y de fauna silvestre, y solicitar el apoyo para ayudarlo. En otra oportunidad, los pobladores no nos habrían dicho nada, y el armadillo herido habría servido para el almuerzo en un restaurante o mascota.

En esta parte del país, conocida como Selva Central es natural tener como mascotas a animales silvestres loros, guacamayos, monos de todo tipo (machín, pichico, choro, entre otros), coatis, sin tomar en consideración los riesgos de salud a los que se exponen y la demanda de un mercado ilegal que genera en perjuicio de nuestros bosques. También ha sido costumbre consumir animales silvestres como el zamaño o majaz, cupte, carachupa o armadillo.

Por ello, conocedores de esta realidad, decidimos iniciar una campaña informativa y de concientización denominada “SERFOR te informa”, cuyo objetivo fue de informar y sensibilizar a la ciudadanía de la Selva Central, sobre los alcances de la normativa forestal y de fauna silvestre, e incidir en el cambio de hábitos de costumbres y comportamiento, de la población sobre la tenencia de animales silvestres. Con ello, buscábamos convertir a la ciudadanía en nuestros principales aliados, para enfrentar el tráfico ilegal de fauna silvestre.

Esto no ha sido un trabajo fácil, pero con mucha constancia y entereza pensamos que hemos logrado avances importantes. Una muestra de ello, es el caso del armadillo, que hemos contado.
El pequeño armadillo permaneció tres días en la ATFFS Selva Central, en observación y se le curó sus heridas, hasta que se repuso por completo. Dejó la pequeña jaula y se tomó la decisión de regresarlo a su hábitat. Esto causó una gran alegría y a la vez, nostalgia porque nos habíamos encariñado.

Que un animal silvestre como el pequeño armadillo al que pusimos de nombre “Pepito” sea recuperado y retorne a su hábitat es la mejor recompensa al trabajo que hacemos, porque de esa manera contribuimos a que los ecosistemas de esta región no sufran un desbalance y contribuimos a que la especie perdure. Además su hogar está en los bosques.