Historias del bosque

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8 mayo, 2018

Rosario Sorapa siembra árboles para la vida

Población dedicada a la ganadería apuesta por la forestación

Por: Eliana Hualpa (ATFFS Puno)

Las laderas y las lomas del Centro Poblado Rosario de Sorapa, ubicadas a la altura del Km 38 de la carretera Ilave – Mazocruz, en el distrito de Juli, en Chucuito, Puno lucen distintos. Con una gran satisfacción, los pobladores que integran la Asociación de Productores Agropecuarios, Artesanos Huenque Alto Juli muestran el fruto de su trabajo iniciado hace 15 años con la instalación de pequeños plantones de colle (Buddleja coriácea) y queñua (Polylepis incana), los cuales hoy gracias a un gran esmero y dedicación existen 2 200 árboles de más de un metro 60 centímetros de alto.

Los 4 200 metros sobre el nivel del mar y la temperatura de 6 a 9° C no han sido impedimento para que estas plantaciones se desarrollen en medio de pajonales y áreas pedregosas, hasta formar un conjunto de árboles de gran tamaño y aspire a convertirse en un bosque.

Don Humberto Yanapa, presidente de la asociación recuerda que, al principio, cada uno de los miembros empezaron con la forestación en sus parcelas con cierta incredulidad sobre los beneficios y la importancia de esta actividad. Los pobladores de la zona se dedican a la ganadería y agricultura para autoconsumo.

“La forestación¹ no es fácil, desde el inicio hay que tener mucho cuidado con el ganado que puede comerse los plantones, se debe hacer un cerco de piedra, echar el guanito e incluso hemos llevado agua de la pampa al cerro para regar los arbolitos. En tiempo de helada lo tapamos con paja y piedra. Ahora se ven los resultados. Estamos cerca de la carretera y todos miran, me preguntan cómo hemos hecho y se están animando a hacer lo mismo. Yo digo, todo entra por los ojos. Con el tiempo, todos estos cerros estarán lleno de árboles”, dice Yanapa.

Actualmente, más integrantes de la asociación realizan la forestación en los cerros, animados por la experiencia de Don Humberto, quien a la fecha tiene un promedio de 700 árboles prendidos de las especies colle y queñua.

“Mi otro vecino ahora tiene más de 200 árboles, al frente hay otros 200 y más allá 400. Los ingenieros nos decían planten árboles en la parte alta y en la parte baja va a salir agua. Yo no creía eso, pensé que era mentira, ahora veo que hay agua en la parte baja. Incluso hay un ojito donde mis ganados toman agua y ya no los llevamos al rio”, refiere Yanapa.

Asimismo, realizaron la inscripción de sus plantaciones en el Registro Nacional de Plantaciones Forestales en la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Puno, con el fin de acceder a proyectos para ampliar sus plantaciones. Con la asistencia técnica del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) trabajan en la implementación de viveros.

Un legado para nuestros hijos

Si bien esta actividad comenzó como una obligación porque debían cumplir con lo establecido en el estatuto de la asociación, ahora los pobladores ven los beneficios que les trae, además lo ven como un legado importante para sus hijos.

Para Don Humberto, “esto nos beneficia de muchas maneras, no solo con el agua, sino impacta en las personas que ven este paisaje bonito, donde el clima es fresco, aromático. Además, atrae muchas aves como palomas, tórtolas e incluso, a veces, llegan pequeños loros serranos. Yo estoy muy contento y a mis hijos les gusta los árboles. Yo les hago un llamado: “Forestemos para la vida” y dejemos una herencia importante a nuestros hijos para que continúen con esto, porque todo se logró poco a poco.

Luis Jareca, poblador y vecino del Centro Poblado Rosario Sorapa, señala que ahora se ve otro paisaje, el clima es muy diferente acá arriba, además mantiene el agua. Mis hijos están animados y me dicen hay que forestar todo el cerro. Imagino que en 5 años, todo estará verde, la gente dice que parece un bosque, por eso queremos ampliar las plantaciones”.

Rubén Condori, miembro de la Asociación nos dice “¡Mire que paisaje!.. con el tiempo aprovecharemos la madera de los árboles, queremos llenar estos cerros y pensamos dejar esta herencia para el futuro de nuestros hijos. Es difícil, pero plantar árboles es beneficioso para nosotros y son necesarios para la zona”.

Al final del recorrido por el predio de Don Humberto Yanapa y sus vecinos del centro Poblado Rosario Sorapa una frase nos quedó grabado, ¡Forestemos para la vida!.

¹ Las tierras para forestación son aquellas que carecen de cobertura forestal o cuya cobertura forestal arbórea original ha sido eliminada en más del sesenta por ciento y que por sus características son susceptibles de forestación con fines de producción o protección. Fuente: Ley Forestal y de Fauna Silvestre, N°29763.

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